martes, agosto 28, 2007

Mi tierra


Mientras oigo ahora el sonar del viento en la zampoña, cierro mis ojos y viajo a mi terruño y mientras más intento no logro que alguna traicionera lagrima nostalgica aparezca tambien solitaria.
Y aun cuando abro los ojos buscando volver al escritorio, no lo logro. La vision que tengo es otra, veo desde lo alto de una montaña a mis padres caminantes en la selva envejeciendo alla lejos, y cuando grito no me oyen, es que tu no estas aqui ni alla me susurra el viento otra vez.
Quiero gritar , no puedo, acabo de ver a mi hermana la llamo y tampoco oye, esta sola en esa otra ciudad ,me gustaria decirle que la extraño, que añoro esas tardes cuando...
Ya la lagrima no esta sola , la acompañan otras mas, muchas mas,esta vez no hace ruido estan quietas esperando que en silencio logre que mis padres y hermana me oigan, y grito una vez mas: los amooo.
Ellos voltean, pero tampoco me han oido, dirigen su mirada al cielo y dicen; Dios protege a Hefer.
Miro la escena, las lagrimas ahora hacen ruido mucho ruido.

Hefer

viernes, agosto 17, 2007

Lustrabotas


Sucio de dar brillo a tantos zapatos, así recorre las calles de la ciudad el lustrabotas. Pero ni ayer ni hoy hubo ni brillo ni zapatos que lustrar. Acaso el ruido de los motores competía con el crujir de su estómago vacío. Se sentó sobre la vereda junto a una de esas tiendas de gasolinera, cansado y con la mirada perdida, opaca...de la tristeza y el hambre.
-¿Lustre?, pregunta a cada transeúnte que pasa frente a él.
Indiferencia es la respuesta.
Siente desmayar su ánimo...su cuerpo. Hace dos días que no prueba bocado. De repente, algo caliente en una bolsa de plástico cae sobre sus manos. Ve alejarse un pantalón negro y una sonrisa. Y Dios se hizo Pan...de Vida.