
Mientras oigo ahora el sonar del viento en la zampoña, cierro mis ojos y viajo a mi terruño y mientras más intento no logro que alguna traicionera lagrima nostalgica aparezca tambien solitaria.
Y aun cuando abro los ojos buscando volver al escritorio, no lo logro. La vision que tengo es otra, veo desde lo alto de una montaña a mis padres caminantes en la selva envejeciendo alla lejos, y cuando grito no me oyen, es que tu no estas aqui ni alla me susurra el viento otra vez.
Quiero gritar , no puedo, acabo de ver a mi hermana la llamo y tampoco oye, esta sola en esa otra ciudad ,me gustaria decirle que la extraño, que añoro esas tardes cuando...
Ya la lagrima no esta sola , la acompañan otras mas, muchas mas,esta vez no hace ruido estan quietas esperando que en silencio logre que mis padres y hermana me oigan, y grito una vez mas: los amooo.
Ellos voltean, pero tampoco me han oido, dirigen su mirada al cielo y dicen; Dios protege a Hefer.
Miro la escena, las lagrimas ahora hacen ruido mucho ruido.
Hefer

